4.2.12

17

Un día en medio de una conversación musical, de esas tantas que tengo con Alfredo, hicimos un recuento de canciones que hacen referencia a los 17 años. Ojo, no todas las canciones en esta lista nos laten.

1. Janis Ian - At seventeen, Un himno hermoso para todos los patitos feos de 17 años.



2. Seventeen - Sex Pistols, suponemos que Sid hacía alusión a su edad.



3. Sevetneen - Jet



4. Kings of Leon - Seventeen



5. Sexy & 17 - Stray Cats



6. I saw her standing there - The Beatles



7. Travis - Why does it always rain on me?



8. 17 años - Los angeles azules (Jajajajaja no se hagan, si bien que las bailan en las fiestas)



9. 17 años - Juan Gabriel



10. Haragan - Se le hizo fácil, el no lo mató, o como se llame. (Jajajaja que hace Naruto en ese video jajajajajajajajaja) que video tan cagado.



Jajaja enjoy it!

28.1.12

Virgenes Suicidas

Hoy terminé de leer este libro maravilloso de Eugenides Jeffrey, me quedó una sensación de tristeza y melancolía, y hoy sólo quisiera compartirles mi parte favorita del libro y la película. Una parte en donde aparecen muchas canciones básicas en mi soundtrack.



El día siguiente, a la misma hora, sonó nuestro teléfono y, después de una cierta confusión (se nos cayó el teléfono), oímos el golpe de una aguja al caer sobre un disco y la voz de Gilbert O’Sullivan que cantaba desde un disco rayado. Es posible que recuerden la canción; se trata de una balada que describe las desventuras de la vida de un joven (mueren sus padres, su novia lo deja plantado ante el altar), que tras cada línea va quedándose cada vez más solo. Era la canción favorita de la señora Eugene y nosotros lo sabíamos muy bien, porque se la habíamos oído cantar junto a sus ollas humeantes. La canción nunca tuvo mucho sentido para nosotros, debido a que hablaba de una época que no habíamos conocido, pero oída de aquella manera tan queda a través del teléfono y saliendo como salía de casa de las hermanas Lisbon, nos impactó. La voz mágica de Gilbert O’Sullivan era tan aguda que casi parecía la de una chica. La letra también podría haber estado compuesta por fragmentos de un diario que las hermanas Lisbon musitasen en nuestros oídos. Aunque no eran sus voces las que oíamos, la canción conjuraba sus imágenes con más fuerza que nunca. Las sentíamos, al otro extremo del hilo, soplando el polvo de la aguja, sosteniendo el teléfono sobre el negro disco que iba girando, poniendo el volumen muy bajo para que no lo oyeran en la casa. Al terminar la canción, la aguja patinó por el círculo interior y produjo un chasquido que fue repitiéndose (como un momento vivido una y otra vez). Joe Larson ya tenía preparada nuestra respuesta y, apenas la transmitimos, las chicas Lisbon volvieron a transmitir la suya, y de esta manera fue transcurriendo la noche. Hemos olvidado el nombre de muchas de las canciones, pero una parte de aquel intercambio musical ha sobrevivido en el dorso del Tea for the Tillerman de Demo Karafilis, anotada a lápiz por él mismo.

La damos a continuación:
las hermanas Lisbon «Otra vez solo, naturalmente», Gilbert O’Sullivan



nosotros «Tienes un amigo», James Taylor



las hermanas Lisbon «¿Dónde juegan los niños?», Cat Stevens



nosotros «Querida Prudence», The Beatles



las hermanas Lisbon «Una candela al viento», Elton John



nosotros «Caballos salvajes», The Rolling Stones



las hermanas Lisbon «A los diecisiete», Janice lan



nosotros «El tiempo en una botella», Jim Croce



nosotros «Tan lejos», Carole King



En realidad, no estamos muy seguros del orden. Demo Karafilis garrapateó los títulos un poco al azar. De todos modos, el orden presentado ofrece la progresión básica de nuestra conversación musical. Como Lux había quemado sus discos de rock duro, las canciones de las chicas eran en su mayor parte de música folk. Se trataba de voces plañideras que pedían justicia e igualdad. Algún ocasional violín country evocaba tiempos pasados. Los cantantes eran hombres de piel curtida o llevaban botas. Todas las canciones, una tras otra, palpitaban con secreto dolor. Hacíamos circular el pegajoso teléfono de oreja a oreja, los redobles de tambor eran tan regulares que parecía como si tuviésemos la oreja pegada al pecho de las hermanas Lisbon. A veces teníamos la impresión de que las oíamos cantar y era casi como estar con ellas en un concierto. Nuestras canciones eran en su mayor parte canciones de amor. Cada selección intentaba dirigir la conversación hacia terrenos más íntimos. Pero las hermanas Lisbon se atenían a cuestiones más impersonales. (Agachamos la cabeza e hicimos un comentario sobre su perfume. Dijeron que probablemente era de magnolia.) Poco después nuestras canciones se volvieron más tristes y sensibleras y entonces fue cuando ellas pusieron «Tan lejos». Advertimos el cambio de inmediato (habían dejado la mano en nuestra muñeca y se demoraban en ella) y continuamos con «Puente sobre aguas turbulentas».



Con ésta subimos el volumen porque la canción expresaba mejor que ninguna lo que nos inspiraban las chicas, lo mucho que queríamos ayudarlas. Al terminar, esperamos su respuesta. Después de una larga pausa, volvió a rechinar su tocadiscos y entonces oímos aquella canción que incluso ahora, cuando la escuchamos a través del hilo musical de unas galerías comerciales, hace que detengamos nuestros pasos y que volvamos la vista atrás, hacia un tiempo perdido:

¡Eh! ¿habéis intentado probar alguna vez llegar al otro lado?
Tal vez suba al arco iris,
Pero, amigo, ahí está:
Los sueños son para los que duermen,
A nosotros nos toca vivir.
Y si te preguntas adónde va a parar esta canción,
Quiero descubrirlo contigo.




Se interrumpió la comunicación. (De pronto, las muchachas nos habían echado los brazos al cuello, nos habían hecho aquella confesión ardiente al oído y habían salido corriendo de la habitación.) Durante unos minutos permanecimos inmóviles, escuchando el zumbido de la línea telefónica, que inmediatamente después comenzó a emitir un furioso bip bip hasta que una voz grabada nos dijo que colgáramos sin más pérdida de tiempo.

Espero les guste.

Saludos melancolicos.

7.1.12

One Day


Amar y ser correspondido debe ser una de las bendiciones más grandes de la vida. Emma siempre amó a Dexter, él siempre la quiso, pero de una manera diferente.

Hasta un día en el que unieron sus vidas y comenzaron una historia de amor, que lamentablemente no tuvo un final feliz.

One day, es una película basada en el libro de David Nicholls que lleva el mismo nombre y por si fuera poco, él mismo fue quien adaptó la historia para el cine. Es un libro que tienen que leer ya mismo y la película también deberían verla.

1.1.12

La primer mañana del 2012


¡Qué bonito inicio del año! La celebración en mi casa fue la misma de siempre, con la excepción del vacío enorme por la ausencia de mi padre, cené rapidísimo, tomé mis cosas, olvidé mi pijama y me fui en un sentra gris a los brazos de mi amor.
Tomamos ponche, vimos un programa buenísimo en History
Channel y dormimos.
¡Qué bonito despertar a tu lado el primer día del año!, gracias por llevarte con tus besos y abrazos toda la amargura y la tristeza.
Te amo y espero que sea un maravilloso 2012 para ti, para nosotros.

18.12.11

Conciertos del 2011

Muchos ya lo saben, la primera mitad de este año me fue muy mal, mi padre falleció y mi universo dio un giro radical, gracias a Dios las cosas comenzaron a componerse en noviembre, cosa que me hace sentir agradecida, bendecida y en cierta medida, feliz.

No tengo mucho que contar de mi vida personal, estuve muy triste, pero tuve metas personales importantísimas que por supuesto me hubiese encantado compartir con mi padre, el primero fue convertirme oficialmente en licenciada y el segundo, cambiarme de chamba.

En este punto, a escasas dos semanitas de finalizar el año, puedo decir que me encuentro bien, que sé que hay cosas que no puedo cambiar, pero que me gusta lo que tengo y lo que logré y seré feliz con eso y con lo que sí puedo cambiar y controlar.

Como ya es tradición en este humilde blog, haré una breve reseña y mi top de los conciertos a los cuales asistí en este año, fueron poquitos, pero buenísimos.

1. Kings of convenience

Después de varios años de haber visto a este dúo que hace música hermosa, tuve la dicha de ir con Fredy a verlos al Vive Cuervo, aumentando mi amor hacia ellos y su trabajo y afirmando que en México, aunque estamos en vías de, aún no tenemos cultura de conciertos, no hay necesidad de estar gritando todo el rato, para eso te vas al antro o al rave.

2. Dresden Dolls

Este es el ejemplo perfecto de un concierto bueno, bonito y barato, es la primera vez que vi en vivo a los Dresden Dolls y me encantaron, el sonido y la entrega perfecta, los chicos estaban felices y el público mexicano los hizo sentirse como en casa, bienvenidos sean los Dresden Dolls las veces que quieran a este país. Quiero descatar los tres covercitos que me hicieron la noche, Cosmic Dancer, Please let me get what I want y Warpigs.

3. Morrissey

Lo vi en primerísima fila en 2006 y me encantó, este año sé que hubiese sido diferente de haberse presentado en otro lugar, vino al plaza condesa que, no está mal, pero el sonido no es el mejor para tan caritos que salen los boletos y claro, la gran decepción, fui a la única fecha en México en donde no tocó there's a light that never goes out... another kick in my face just to finish my shitty year... thanks.

4. U2

Este concierto, no me hizo fan de U2 pero me hizo respetarlos como banda y como músicos, pocas bandas con tanto tanto tantísimo carísma, me la pasé chido.

5. Pearl Jam

Me di un putazo cuando estaba la banda abridora, estaba en la sección de los boletos más caros y fui a miar a un camión, no pude tomarme ni una chela, fue en jueves y me fui desveladisima a chambear, hacía un frío de la chingada.... ah... y no tocaron dissident, si me latió, duró mucho, pero la neta ese día sólo faltaba que me cagara un perro.

Saludos, termino este año con la ilusión de ver a Roger Waters otra vez, Noel Gallagher y Elton John, ya con boletos en mano... y ojalá Dios, si quieres regalarme algo ¡Haz que venga Black Sabbath!

11.12.11

Kristeen Young, Morrissey y Dresden Dolls

Cuando tuviste un año no muy bueno y vas a cerrarlo viendo en vivo a uno de tus artistas favoritos lo menos que esperas es que toquen tu canción favorita.
En el año 2006 tuve la dicha de ver a Morrissey en primera fila e incluso (no quiero fanfarronear) cruzar miradas con él, cosa que fue valiosísima para mi y por eso no le di tanta importancia al hecho de que no tocó “There’s a light that never goes out”.
En este año, el miércoles 7 de diciembre para ser precisos, fui a verlo al Plaza condesa... lugar que está bien, con acceso fácil pero… el detalle del sonido me causó mucha molestia, suena demasiado estruendoso para ser un lugar tan pequeño, había momentos en que los bajos retumbaban hasta las entrañas, entre otros sonidos que se deformaban y sonaban pésimo.
En fin, le di poca importancia a esos detalles en un principio, iba a ver a Kristeenyoung a quien amo y admiro desde que la vi en el 2006, tocó mi canción favorita y por supuesto ya le agradecí haberme hecho la noche.
El setlist de Morrisey muy valioso, variado, bueno, a excepción de un detalle…CORTISIMO y la verdad para lo carito que estuvo el boleto, creo que nos merecíamos de menos otras 5 canciones.
Y claro, no tocó There is a light that never goes out, hecho que me hizo sentir miserable, asaltada, ultrajada y arrepentidísima de haber gastado tanto.
Pero lo que valió muchísimo la pena y me sacó una lagrimita fue que mi muy amada Kristeenyoung tocó Everybody wants me to cry, hermoso y otras canciones muy chidas, amo a esta mujer.
Pic by Jazz Suárez
La infelicidad terminó el viernes pasado cuando vi a los maravillosos Dresden dolls en el Teatro Fru Fru y empezaron con un regalazo, un cover de Cosmic dancer, de mis canciones favoritas del mundo mundial y bueno, 2 horas y media de concierto, covers fregonsísimos (incluídos Please let me get what I want de los Smiths, regresándome un poquito del amor por los Smiths que Morrissey me quitó el miércoles y Warpigs de Black Sabbath). Pic by Jazz Suárez
Ese concierto fue magnifico, bueno, bonito y barato, el mejor concierto del año y una entrega y agradecimiento que muchas bandas se olvidan de dar.

Por cierto, otra vez me di cuenta de que Erlend Oye tiene razón, es muy difícil armar un diálogo con el público mexicano (no todos claro), cuando Amanda empezaba a hablar algunos sujetos empezaban a gritar títulos de canciones que querían escuchar, y esa es una falta de respeto enorme, si el artista quiere hablar es porque quiere compartir algo contigo, no para que empiecen a gritar como locos para hacerle saber que A HUEVO quieres que toquen esa rola... aunque bueno, a veces funciona.


5.12.11

Las batallas en el desierto


El jueves pasado estaba en la casa de mi hermana cuidando a Karol, cuando mi sobrino sacó un ejemplar de Las batallas en el desierto de José Emilio Pacheco. Emocionada por ver a uno de mis sobrinos con un libro (suena a que mis sobrinos no leen, si lo hacen pero no tanto como yo quisiera), me dispuse a ayudarle.
Leí con él en voz alta y llegué hasta la parte donde Carlos va a hacerle la confesión a Mariana… no pude seguir leyendo, porque, como mexicanita pendeja chiveada, me dio pena leer cosas medio eróticas con mi sobrino de 13 años.

Luego pensé que tal vez no hice tan mal, que sería mejor que él lo leyera sólo y se formara su propia opinión de la lectura, y me quedé más tranquila, confío en que captó el mensaje adecuadamente puesto que es un niño muy inteligente.

Las batallas en el desierto es, en mi muy humilde opinión, una fotografía perfecta de la sociedad clase media, doble moral del México de los cuarentas y, aunque no viví en aquella época, puedo asegurar que muchas cosas siguen vigentes. Madres clase medieras sintiéndose “gente bien”, gente doble moral, gente que no cree que un niño es capaz de amar porque “están muy chicos para esas cosas”, gente que prefiere las cosas gringas "porque están bien hechas" en fin...

Me encantó y si, lo recomiendo a los pubertos, porque estoy segurísima de que los niños, más que otro ser en el mundo, son capaces de amar libre y sinceramente.
Saludos.

3.12.11

Space Oddity

Una de mis canciones favoritas es Space Oddity de David Bowie, una canción especial porque siempre me han gustado las cosas espaciales, astronautas y todo lo relacionado con el espacio. Me acuerdo de cuando tenía como 5 años y me preguntaban ¿Qué quieres ser de grande? y yo orgullosísima respodía - Quiero ser astronauta - Así como un montón de niñitos que vivieron la época del Vosjod.
Pasó el tiempo y mi sueño infantil no se vió realizado, pero esta canción me siguió acompañando, trayendo una que otra lagrimita de vez en cuando en la parte que dice "Tell my wife I love her very much" y le responden "she kows" y de ahí en adelante, se me hace un nudo en la garganta de imaginarmelo y acabo de descubrir que Andrew Kolb hizo la versión ilustrada de la canción y debo decirles que es muy hermosa.
Aqui el link para que lo descarguen http://kolbisneat.com/
¡Saludos de cosmonauta!

20.11.11

Vampires...

Today I finished the book The Vampire and other tales, a very short and interesting book about vampire tales.
It starts with The Vampire by John Polidori, which is, by the way, the first tale of vampires of the history (well... that’s what people say). Mmmm well... I really don’t like all the tales at all, when it comes to vampires I think I will always prefer Dracula by Bram Stoker.
The other tales of the book are: The Vampire by Alexandre Dumas, Una visita infernal (An infernal visit) by Juana Manuela Gorriti, A ghost story by Mark Twain, The judge’s house by Bram Stoker, The open window by Saki, Frritt Flacc by Jules Verne and The Dead man by Leopoldo Lugones.
I think the best tale is The judge’s house by Bram Stoker, but actually I didn’t like the end. So I think I’m starting to think that all the tales of vampires are overrated, like my good friend Federico once told me.
Anyway I’m open to the suggestions; you can recommend me some stories and books about vampires…But please don’t tell me that New moon and twilight and that shit are vampires literature… please…
Bloody greetings!

15.11.11

¿Y Perry?

video

Les presumo los talentos de mi Beatle